Basilea

En la vida de Hermann Hesse hay dos etapas de Basilea: la infancia desde 1881 hasta 1886 y la etapa de librero, desde 1899 hasta 1904. Los breves años que pasó en Basilea, mientras el padre de Hesse vivía en Suiza convocado por Calw como editor de la revista de misiones, quedaron profundamente marcados en la memoria del pequeño Hermann: "Mi patria era Suabia y Basilea junto al Rin", escribió más tarde Hesse. Su Infancia en Basilea - la familia vivía en Müllerweg - la inmortalizó con gran sentimiento y mucha simpatía en la obra Hermann Lauscher y en la historia Der Bettler ("El mendigo"). Pero también fue una fase de serios conflictos con la autoridad paterna. "El joven tiene una vida, una fortaleza de gigante, una poderosa voluntad y realmente también un modo de razonamiento asombroso para sus cuatro años. A saber dónde llegará", anotó su madre el 27 de marzo de 1882 en su diario, donde se queja de sus apasionados impulsos. La familia regresa a Calw en 1886. Hermann Hesse sólo vuelve a ver su "ciudad preferida" cuando ya es adulto. Tras su etapa de aprendiz y ayudante en Tubingia, en septiembre de 1899 marcha a Basilea como ayudante de librero. "No tenía otro deseo más que el de ir a Basilea", escribe Hesse en sus Basler Erinnerungen ("Recuerdos de Basilea"). Primero trabaja en la librería Reich'sche Buchhandlung, y a partir de 1901 en la tienda de antigüedades de Wattenwyl, donde permanece hasta la primavera de 1903. En Basilea buscó y encontró un nuevo entorno de estímulos intelectuales, y consigue establecer un círculo de amistades formado por personas ilustradas y culturalmente activas. Frecuenta la casa del historiador y archivero estatal Rudolf Wackernagel y se dedica a estudiar artes plásticas por su cuenta. La visita al Museo de Arte de Basilea se convierte para él en una costumbre preciada. Hesse también descubre en Basilea su pasión por los viajes y los largos paseos. En la primavera de 1921 viaja durante dos meses por el norte de Italia. Durante su segundo viaje a Italia, en 1903, le acompaña la fotógrafa basilea Maria Bernoulli. Un año después, ambos se casan y deciden irse a vivir al campo. En Gaienhofen, junto al lago Constanza, encuentran una granja vacía. La joven pareja se traslada allí el 10 de agosto de 1904.

 

Infancia en Basilea 1881-1886