Familia

Familia Hesse, a la izquierda Hermann

© Suhrkamp Verlag, Berlin

"Para contar mi historia debo remontarme muy atrás. Si me fuera posible, tendría que ir aún más atrás, hasta los primeros años de mi niñez y más allá de ellos, al remoto pasado de mis orígenes." Con estas palabras empieza Hermann Hesse su "Demian". No sólo se aplican al personaje de su novela, sino también a sí mismo. La obra poética de Hermann Hesse está impregnada por la búsqueda de una identidad propia y la lucha que ello supone. Apenas se puede entender al poeta Hesse sin conocer su procedencia y sus raíces familiares, que le marcaron y a las que vuelve una y otra vez. La misión de Basilea reunió en Calw a los familiares suabos (Gundert) y bálticos (Hesse). El mundo en el que creció Hesse respiraba estrechez y amplitud al mismo tiempo: por un lado estaba la recta severidad del pietismo de su ciudad natal, así como de su casa paterna, y por otro la mundanidad y la alta formación de sus padres y abuelos. En él influyeron mucho sobre todo sus dos abuelos, cuyos nombres lleva.